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El estado español está formado por un gran
número de grupos étnicos y culturales. Como
el país se divide en regiones, la gente se identifica
con las mismas. Hay distintos grupos regionales que poseen
distintas tradiciones culturales e idioma, como los Vascos,
los Catalanes y los Gallegos.
Casi
todos los españoles pertenecen a la religión
católica. Esta fue la religión oficial hasta
1978, pero ahora hay libertad de religión y el
país es más secular. La iglesa aún
retiene su status y una entrada alta de fondos. Mucho
de éste dinero se dona a los miembros de la comunidad
más pobres y a obras de caridad.
El
idioma oficial es el castellano pero a lo largo del país
también se hablan muchas otras lenguas y dialéctos,
de los cúales el Vasco, el Gallego y el Catalán
son los predominantes. En Barcelona, capital de Cataluña,
las señales de tránsito aparecen en la lengua
local y también en Castellano. El español
sigue siendo el tercer idioma más hablado en el
mundo después del inglés y el mandarín.
Trescientos millones de personas en 21 países hablan
español como primera lengua, en parte debido a
la conquista española de Latinoamérica.
La
población de España ha ido creciendo gradualmente
a lo largo del siglo, pero recientemente se ha registrado
una baja en el índice de nacimientos, con un crecimiento
de población de aproximadamente 0.1 por ciento
en 1999. La transformación de España de
una nación agrícola a otra industrial se
ha reflejado en la estructura de la familia: las tradicionales
familias numerosas han sido reemplazadas por una unidad
nuclear y móvil. El número de progenitores
solteros ha aumentado en un diez por ciento, y hay un
marcado descenso en el número de matrimonios. El
divorcio en España es todavía algo nuevo.
No se legalizó sino hasta 1981 es por eso que las
estadísticas son menores que en otros países
de Europa.
El
cuidado de la salud pública en España todavía
permanece detrás de otros países de la Comunidad
Europea, aunque ha mejorado considerablemente desde la
muerte de Franco. El sistema de bienestar social no está
parejamente implementado en toda España y hay una
distribución pobre del cuidado de la salud. Los
recursos y los gastos de salud pública son mínimos.
Las enfermedades contagiosas como la fiebre tifoidea,
la tuberculosis y la lepra aún afectan las áreas
más pobres de España. Existe una gran discrepancia
entre los servicios ofrecidos en las ciudades y aquellos
que se ofrecen en las áreas rurales.
Falta
de vivienda
Uno
de los mayores problemas sociales de España es
el número creciente de gente sin techo. Hoy en
día se estima que 273,000 personas viven en la
calle o en alojamientos mientras que el 15 por ciento
de las viviendas permanecen vacías. El desempleo
y el desnucleamiento familiar son las dos razones principales
que contribuyen a la situación de gente sin techo
en España. El gobierno no provee los fondos suficientes
para toda la población y consecuentemente las familias
con menores recursos son quienes sufren en principio.
Para ellos el arrendar ó comprar una casa es una
opción muy cara. No se están construyendo
muchas viviendas estatales para combatir éste problema
y los beneficios sociales no son suficientes para cubrir
los gastos familiares.
La
mayoría de la gente sin techo en España
son hombres (con una edad media de 42 años). En
Madrid, hay muchos jóvenes drogadictos que duermen
en forma precaria, y un número creciente de mujeres
se encuentra entre ellos.
La
iglesia ha fundado 129 instituciones y alojamientos para
ofrecer a la gente sin techo. Los centros de alojamiento
durante el día ofrecen también servicios
de higiene y cocina. El día nacional de los sin
techo en España fue decretado el 18 de Enero de
1998 bajo el lema 'derecho a la vivienda'. Los recaudadores
de fondos y las obras de caridad tienen como objetivo
dar ayuda permanente a las personas sin techo ofreciéndoles
también ayuda sanitaria, desarrollo social y ayuda
en general para mejorar sus oportunidades de conseguir
empleo.
Algunas
personas sin techo viven de la venta de una revista llamada
La Luz de la Farola.
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